Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- Mientras la gobernadora Rocío Nahle García ha reiterado que en las escuelas públicas no deben cobrarse cuotas de inscripción ni condicionarse el ingreso de los estudiantes a un pago, padres de familia de la Escuela Secundaria Técnica Industrial número 84 denunciaron que para concretar la inscripción al ciclo escolar 2026-2027 se les solicita presentar un voucher bancario por una aportación de mil 300 pesos.
La inconformidad surge porque, aunque la Sociedad de Padres de Familia asegura en su circular que la aportación “no es obligatoria”, en el mismo documento establece que, una vez realizado el depósito, los padres deben anotar en el voucher el nombre del alumno, grado y grupo, sacar dos copias y presentar tanto el original como las fotocopias el día y hora asignados para la inscripción.
La situación genera cuestionamientos entre las familias, pues la propia gobernadora ha sostenido públicamente que la educación pública debe ser gratuita y que las cuotas de inscripción no deben utilizarse para condicionar el acceso de los estudiantes.
El documento de la Sociedad de Padres de Familia de la Técnica 84 señala que la aportación de mil 300 pesos es “por padre de familia” y que quienes tengan más de un hijo inscrito en el plantel únicamente deberán realizar una aportación.
La asociación argumenta que estos recursos permiten mantener la institución en buenas condiciones y mejorar sus instalaciones; sin embargo, para los padres inconformes el problema está en que una cooperación que se presenta como voluntaria termine vinculándose con el proceso de inscripción mediante la solicitud del comprobante de depósito.
La Secretaría de Educación de Veracruz también ha advertido que ningún plantel puede condicionar la inscripción de estudiantes al pago de cuotas o cooperaciones durante el ciclo escolar 2026-2027.
Por ello, los padres de familia pidieron que se aclare si la presentación del voucher constituye un requisito oficial y que se garantice que ningún estudiante sea afectado en su inscripción por no realizar la aportación.
El caso de la Técnica 84 vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que las autoridades educativas deberán responder: si las cuotas son realmente voluntarias, ¿por qué se solicita el comprobante de pago durante el proceso de inscripción?
