De la redacción
El Buen Tono
Un exoesqueleto robótico desarrollado en China está transformando la vida de María Laura Biscaglia, una mujer argentina que vive con distrofia muscular y que encontró en esta tecnología una nueva herramienta para mejorar su movilidad.
La experiencia ocurrió durante la 139ª Feria de Cantón, en China, donde Biscaglia tuvo la oportunidad de probar el dispositivo creado por la empresa Hangzhou Taixi Intelligent Technology. El aparato, equipado con sensores e inteligencia artificial, detecta los movimientos y la intención del usuario para brindar asistencia al caminar en tiempo real.
La argentina, contadora pública y coach organizacional, explicó que el exoesqueleto logró reconocer sus movimientos y acompañarla durante sus pasos, proporcionándole fuerza para levantar mejor las piernas y facilitar sus desplazamientos.
Tras la difusión de su experiencia en redes sociales y medios de comunicación, la empresa china decidió regalarle el dispositivo, permitiéndole incorporarlo a su vida cotidiana.
Luego de regresar a Buenos Aires, Biscaglia comenzó a utilizarlo principalmente como una herramienta de ejercicio y estimulación muscular, con supervisión de sus especialistas médicos. Para ella, el exoesqueleto representa una oportunidad de ganar autonomía y mejorar su calidad de vida después de 25 años de vivir con una enfermedad neuromuscular.
La argentina destacó que esta tecnología puede abrir nuevas posibilidades para miles de personas con condiciones similares y consideró que la colaboración entre científicos, médicos y desarrolladores tecnológicos puede impulsar soluciones enfocadas en las necesidades de los pacientes.
“El verdadero valor de la innovación es poner a las personas en el centro”, afirmó Biscaglia al hablar del impacto que este dispositivo ha tenido en su vida.
