De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- La comunidad de padres de la primaria “José Ochoa Lobato” aclaró que su reclamo no es contra la cuota de inscripción, sino contra la opacidad en el manejo de los recursos. Tras denuncias por cobros indebidos, circuló un mensaje entre tutores donde señalan: “La mayoría pagamos porque entendemos que la escuela necesita recursos, pero exigimos transparencia”.
Cuestionan el destino del dinero recaudado y los apoyos recibidos: “¿Cuánto se ha recibido? ¿En qué se ha gastado? ¿Quién administra? ¿Dónde están las cuentas y comprobantes?”. Señalan deficiencias como baños deteriorados, techos con filtraciones, cristales rotos, ventiladores inservibles y áreas verdes descuidadas, mientras la APF responde siempre “no hay dinero”.
El comunicado responde a quienes minimizan el reclamo: “No pedimos que nos regalen nada. Queremos que el dinero aportado se use en lo que corresponde y se nos demuestre con claridad”. Cada cuota implica esfuerzo familiar y confianza en que servirá para mejorar el plantel.
Los padres subrayan que exigir cuentas no es atacar ni negarse a colaborar: “Preguntar no es atacar. Exigir cuentas no es ser conflictivo. Es nuestro dinero, son nuestros hijos y es nuestra responsabilidad exigir una escuela digna”.
“No somos ricos. Por eso nuestros hijos estudian en una escuela pública. Pero ser padres de una escuela pública no significa que tengamos que aceptar instalaciones deficientes, falta de información o ausencia de rendición de cuentas. Queremos transparencia. Queremos cuentas claras. Queremos saber dónde están los recursos. Y queremos verlos reflejados en la escuela de nuestros hijos. Eso no es exigir demasiado. Es exigir lo justo”.
