JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

De la redacción
El Buen Tono

Nueva York.- El Museo de Arte Moderno (MoMA) inauguró una de las retrospectivas más amplias dedicadas al artista Marcel Duchamp (1887–1968) en Estados Unidos desde 1973, con una muestra que reúne cerca de 300 obras y que busca recorrer seis décadas de creación del influyente creador francés.

La exposición, realizada en colaboración con el Museo de Arte de Filadelfia, revisa desde sus primeras pinturas hasta sus piezas más disruptivas, incluyendo el famoso urinario titulado “Fuente”, firmado bajo el seudónimo “R. Mutt” y presentado en 1917 a una muestra de la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York. Aunque la exhibición no tenía jurado, la obra fue rechazada tras una votación que se decidió por un solo voto, en medio de un intenso debate sobre los límites del arte.

Con el paso del tiempo, esta pieza se convirtió en uno de los símbolos del arte contemporáneo y en una de las obras más discutidas del siglo XX, al cuestionar la idea de que el arte depende únicamente de la técnica o del objeto en sí, y no solo de la intención del artista o de la mirada institucional.

La curaduría del MoMA busca desmontar la imagen de Duchamp como un creador inactivo o provocador sin disciplina, y lo presenta como un trabajador constante que transformó el concepto de creatividad al alejarse del arte “retiniano”, centrado únicamente en lo visual, para llevarlo hacia una dimensión mental e intelectual.

El recorrido inicia con obras tempranas como “La partida de ajedrez” (1910), y avanza por distintas etapas donde el humor, la ironía y la experimentación se vuelven elementos centrales. También se incluyen versiones de “L.H.O.O.Q.” (1919), intervenciones sobre la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, que reforzaron su reputación como uno de los grandes transgresores del arte moderno.

Otro eje importante de la muestra es su alter ego femenino Rrose Sélavy, con el que Duchamp exploró la identidad como material artístico, además de su proyecto “Caja en una maleta” (1935–1941), considerado un museo portátil creado en medio de la incertidumbre provocada por el ascenso del fascismo en Europa y la Segunda Guerra Mundial.

La retrospectiva también incorpora material audiovisual como un registro filmado por Andy Warhol en 1966, que muestra a Duchamp en sus últimos años, cerrando un recorrido que evidencia su influencia duradera en el arte contemporáneo y su papel en la redefinición de lo que puede ser considerado arte.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD