

Efraín Hernández
El Buen Tono
Fortín.- Los habitantes del municipio se quedaron desde ayer sin atención médica, luego de que el alcalde, Gerardo Rosales Victoria, dejara de pagar quincenas y el aguinaldo a los médicos y empleados que laboraban ya como voluntarios.
Desde ayer a las 19:00 horas, el personal que laboraba en la Unidad Médica del DIF suspendió labores al carecer de las condiciones necesarias para seguir con su trabajo.
Responsabilizaron a la administración saliente por el colapso que se registró en la dependencia.
Afectados advirtieron que la atención se reanudará hasta que asuma funciones el próximo ayuntamiento que encabezará Alfonso Marín Delfín, quien recibirá un sistema de salud con falta de liquidez, sin operación y con pasivos acumulados.
El personal médico sostuvo que el incumplimiento de pagos es antiguo y que la actual crisis superó cualquier antecedente.
Durante meses, afirmaron, mantuvieron la atención a la población sin recibir remuneración, mientras la deuda crecía y el edil omitía cualquier respuesta formal, empujando deliberadamente al servicio a un punto de quiebra.
Ante el cierre, los trabajadores manifestaron su intención de solicitar una reunión con el alcalde electo, a fin de exponerle la dimensión del problema y buscar una solución que permita restablecer la atención a los sectores más vulnerables del municipio.
Informaron que dicha solicitud la canalizaron a la futura responsable de Comunicación Social sin obtener respuesta.
De acuerdo con los inconformes, la funcionaria designada ignoró el reclamo.
La acusaron de permanecer en Boca del Río, en lugar de atender en Fortín las demandas ciudadanas, pese a que su futura responsabilidad será fungir como enlace con la población.
La suspensión del servicio médico deja en indefensión a cientos de familias que dependen de la Unidad Médica, mientras el ayuntamiento guarda silencio y evita pronunciarse sobre los adeudos y la falta de un plan de emergencia.
Con lo anterior, se cierra una administración caracterizada por el desorden financiero, incumplimiento laboral y el abandono del sector salud bajo la gestión de Gerardo Rosales.
