

De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- Más de 130 mil alumnos de educación básica regresarán a las aulas este lunes en la región de Córdoba, de acuerdo con registros de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) por delegación regional. Sin embargo, el retorno a clases no llega sólo con mochilas y útiles, sino también con un duro golpe a la economía familiar: el aumento no autorizado del pasaje del transporte público.
En diversas rutas de la zona, el costo del pasaje pasó de 9 a 12 e incluso 13 pesos, sin que exista un anuncio oficial o autorización pública por parte de las autoridades correspondientes. A esta situación se suma un problema aún más grave: algunos concesionarios se niegan a aplicar la tarifa preferencial para estudiantes y personas con credencial del INAPAM, afectando directamente a los sectores más vulnerables.
El impacto es inmediato y severo. No se trata de unos cuantos usuarios, sino de más de 130 mil estudiantes que dependen diariamente del transporte público para acudir a clases. En muchos hogares no es sólo un hijo el que estudia, sino dos o más, lo que multiplica el gasto diario y convierte el regreso a clases en una carga económica insostenible.
Fuera de los tiempos electorales, los discursos solidarios desaparecen. El diputado Zenyazen Escobar García ha presumido en otros momentos la firma de convenios con concesionarios para aplicar descuentos a estudiantes, pero hoy, frente a un aumento ilegal del pasaje, no hay anuncios, no hay gestiones visibles y no hay defensa pública de los usuarios.
Más grave aún es el caso de Juan Tres Zilli, quien no sólo es legislador, sino también es presidente de la Comisión de Transporte, este medio ha documentado que fue de los primeros en violar la tarifa oficial, cobrando más de 10 pesos en sus propias unidades en Córdoba, lo que evidencia un claro conflicto de interés y una contradicción entre su función pública y sus intereses particulares.
