

Orizaba, Ver.- La decisión de colectivos y familias de personas desaparecidas de respaldar la intervención internacional responde, en el fondo, a una constante: no sentirse escuchados por las instituciones. Así lo sostuvo el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, al referirse al respaldo que organizaciones civiles han dado a que el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU lleve el caso de México ante la Asamblea General.
“Esta decisión de los colectivos y las familias debe responder a la experiencia de no sentirse escuchados, una respuesta jurídica o institucional ante el drama que ellos viven de la desaparición de sus seres queridos; y en este sentido siempre es un derecho el acudir a instancias que respondan a lo que el ciudadano requiere, especialmente en una situación grave como la que enfrentan estas personas”, expresó el vocero.
