

AGENCIA
Washington, D.C.- Un informe de inteligencia federal reveló que el Federal Bureau of Investigation advirtió a autoridades estatales y locales sobre un aumento en la amenaza que representa el gobierno de Irán contra objetivos dentro de Estados Unidos, en contraste con la postura pública de la Casa Blanca, que ha minimizado el riesgo.
El documento, fechado el 20 de marzo y difundido por la agencia Reuters, señala que Irán constituye una “amenaza persistente” para instalaciones militares y gubernamentales, así como para instituciones judías, israelíes y disidentes iraníes en territorio estadounidense.
El reporte fue elaborado de manera conjunta por el FBI y el National Counterterrorism Center, aunque precisa que, hasta el momento, no se han identificado amenazas generalizadas contra la población civil.
Pese a estas advertencias, el presidente Donald Trump ha restado importancia a la posibilidad de ataques. El pasado 11 de marzo, al ser cuestionado sobre el tema, afirmó que no le preocupaba un eventual atentado iraní en suelo estadounidense.
Sin embargo, en días recientes, el mandatario endureció su retórica en medio del conflicto, llegando a advertir sobre consecuencias catastróficas si Irán no cumplía con sus exigencias, antes de anunciar un acuerdo temporal de alto el fuego.
El informe también detalla que existe un “potencial elevado” de amenazas físicas, particularmente tras el inicio de las tensiones bélicas, y advierte que grupos extremistas podrían aprovechar el contexto para justificar actos violentos.
Entre los métodos identificados en planes previos se encuentran ataques con armas de fuego, apuñalamientos, atropellamientos, explosivos, envenenamientos e incendios provocados. Además, se señala que Irán ha recurrido a individuos con estatus legal en Estados Unidos para ejecutar operaciones encubiertas.
El documento también alerta sobre el uso de herramientas digitales para la selección de objetivos, incluyendo redes sociales, transmisiones en vivo y aplicaciones de geolocalización, así como tácticas de ciberataque como correos de “phishing”.
Asimismo, se menciona que autoridades iraníes han intentado atraer a posibles víctimas fuera del país, con el objetivo de secuestrarlas en regiones más cercanas a su territorio.
La Casa Blanca, a través de su portavoz Abigail Jackson, defendió la actuación del gobierno y aseguró que se trabaja de manera coordinada para proteger a la población, al tiempo que pidió a los medios evitar generar alarma sin contexto completo.
El informe fue obtenido mediante solicitudes de transparencia por la organización Property of the People, en un contexto donde la percepción pública también juega un papel clave. Una encuesta reciente indica que dos tercios de los estadounidenses consideran que su país debería poner fin a su participación en el conflicto.
Finalmente, el FBI exhortó a las fuerzas del orden a mantenerse en alerta y reforzar la cooperación con agencias federales ante cualquier indicio de riesgo, en un escenario marcado por la tensión internacional y la incertidumbre en materia de seguridad.
