

De la redacción
El Buen Tono
Las Vegas.- El recorrido de Fernando Mendoza dio un giro histórico luego de que los Raiders de Las Vegas lo seleccionaran con la primera elección del Draft de la NFL, consolidando así el ascenso de un jugador que pasó de ser ignorado por varias universidades a convertirse en la principal promesa del futbol americano profesional.
El mariscal de campo de 22 años, ganador del Trofeo Heisman, fue pieza clave para que Indiana conquistara su primer título nacional, firmando una temporada destacada con 3 mil 535 yardas por aire, 41 pases de anotación y solo seis intercepciones, además de un 72 por ciento de efectividad en sus envíos.
A diferencia del ambiente festivo en Pittsburgh, sede del evento, Mendoza decidió no asistir y optó por celebrar el momento junto a su familia y amigos en Miami. Se tiene previsto que viaje a Las Vegas para integrarse oficialmente a su nuevo equipo y comenzar su etapa en la NFL.
De ascendencia cubana, el quarterback vivió un ascenso poco común, ya que hace apenas un año no figuraba entre los principales prospectos del país. Su rendimiento en la última temporada lo catapultó a la cima del reclutamiento, aunque persisten dudas en una clase del Draft con pocos mariscales de campo.
En los Raiders, Mendoza no será apresurado como titular, ya que el equipo buscará desarrollarlo gradualmente mientras aprende de Kirk Cousins y bajo la estructura encabezada por el copropietario Tom Brady, referente histórico de la liga.
Con esta selección, Mendoza se convierte en el cuarto quarterback consecutivo tomado como número uno global, en una tendencia reciente donde la posición ha dominado el Draft, aunque sin garantía de éxito en el Super Bowl, un reto pendiente para las nuevas generaciones de pasadores en la NFL. 📌
