De la redacción
El Buen Tono
El AT&T Stadium de Dallas, una de las sedes más imponentes del Mundial, presentó un cambio poco habitual durante el partido en el que Japón y Suecia empataron 1-1: la instalación de cortinas en el extremo occidental para bloquear el sol.
La medida llamó la atención de aficionados y especialistas, ya que en los partidos de futbol americano no es común ver este tipo de ajustes dentro del recinto, valuado en más de mil millones de dólares.
Durante años, el diseño del estadio ha sido señalado por el resplandor del sol que entra a través de los enormes paneles de vidrio, provocando dificultades de visibilidad en distintas jugadas. A pesar de ello, el propietario del equipo local ha rechazado en repetidas ocasiones la colocación permanente de cortinas para juegos de la NFL.
Sin embargo, para el torneo internacional, la FIFA optó por tomar precauciones y cubrir uno de los lados del estadio con cortinas negras, mientras que el otro extremo permaneció abierto para conservar la vista hacia el exterior.
El recinto, que tiene una orientación poco común de este a oeste, ha sido escenario de problemas de iluminación natural en distintos partidos, incluyendo encuentros recientes de futbol americano donde jugadores han reportado dificultades para seguir el balón.
El partido, programado a las 6 de la tarde, coincidió con el atardecer en la ciudad, lo que incrementó la posibilidad de afectaciones por el resplandor. Aunque al inicio el cielo permanecía nublado, el sol comenzó a aparecer cerca del arranque del encuentro, confirmando la necesidad de los ajustes realizados para el evento mundialista.
