

De la redacción
El Buen Tono
Fortín.- La negligencia y el desinterés de la administración de Gerardo Rosales Victoria, junto con la complicidad de su cabildo y de sus exfuncionarios, el exdirector de Desarrollo Económico Ernesto Arteaga Quevedo y el coordinador de Comercio Humberto Chacón, dejaron al boulevard Córdoba-Fortín convertido en un auténtico peligro para la población.
Durante su gestión, el descontrol absoluto de los tianguis provocó accidentes y atropellamientos que pusieron en riesgo la vida de ciudadanos y conductores, reflejando una incapacidad y una irresponsabilidad que raya en lo criminal.
Como resultado, el alcalde Alfonso Piccolo hereda un caos de vendedores irregulares, muchos ligados a mafias, que ocupan vía pública debido a la negligencia del anterior gobierno morenista. Vecinos exigen que se denuncie a Gerardo Rosales por su omisión, ya que su desinterés generó el desastre urbano actual.
Además, el desorden generado por la anterior comuna, convirtieron lo que antes era un boulevard emblemático y seguro, conocido como “el Fortín de las Flores”, en un espacio caótico e inseguro. Vendedores irregulares que no respetan normas ocupan carriles completos y estacionamientos, exponiendo a peatones y conductores a accidentes que pudieron haberse evitado con una regulación mínima; todo esto mientras las anteriores autoridades municipales miraban hacia otro lado y permitían que la corrupción prosperara.
Mientras tanto, los verdaderos responsables del caos –Rosales Victoria, su cabildo, y sus artífices de los moches de cada semana Ernesto Arteaga Quevedo y Humberto Chacón– permanecen impunes.
