DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
CÓRDOBA.- Lo que vendieron como el “Primer Terremoto Nacional” terminó siendo un triste tembloresito de baja intensidad. El evento organizado el pasado 6 de junio por el grupo político de la exalcaldesa Leticia López reunió a un puñado de fieles y curiosos, muy lejos de esa “gran fuerza” que prometían. Más que una demostración de poder, fue un espejo que les devolvió la cruda realidad: están desgastados y, sobre todo, rechazados.
Entre los pocos asistentes y militantes panistas presentes, no faltaron quienes señalaron directamente que mientras el nombre de Leticia López siga atado al PAN local, el partido seguirá siendo visto con desconfianza, principalmente por su descarado cambio de vida.
Muchos no se andan con rodeos: “La gente no los quiere porque los ven como ladrones” replicaron en redes sociales más de una vez. El supuesto “clan” encabezado por Isaac Luz López y compañía tampoco ayudó. Lejos de generar entusiasmo, su presencia recordó los años de divisiones internas, pleitos, traiciones como sucedió en la pasada elección donde operaron a favor de Morena y Manuel Alonso Cerezo. El resultado: un PAN de Córdoba debilitado y un grupo que genera más rechazo que adhesiones, incluso dentro de sus propias filas.
Al final, el “terremoto” solo dejó claro que, por más que intenten reinventarse, la ciudadanía de Córdoba ya les cerró la puerta. Y con razón. Cuando las observaciones de la ORFIS y la fama de “rateros” pesan más que cualquier discurso, no hay marketing ni montaje que resuelva el problema de fondo: la gente simplemente ya no los quiere.
