Ciudad del Vaticano.- Miles de fieles ovacionaron ayer en la Plaza de San Pedro al nuevo pontífice Francisco; en su primera aparición como jefe de la Iglesia Católica, el argentino Jorge Mario Bergoglio recibió una emotiva bienvenida.

Vestido con su sotana blanca, Francisco saludó en italiano a los fieles y dijo: “Ustedes saben que el deber del Cónclave es el de darle un obispo a Roma, parece que mis hermanos cardenales han ido por él hasta el fin del mundo. Les agradezco este recibimiento. Antes que nada quisiera hacer una oración para nuestro Papa emérito, Benedicto XVI”, manifestó y presidió unas oraciones por el bienestar de Joseph Ratzinger. Pidió a los presentes una oración para que el Señor le bendiga ahora que es el nuevo obispo de Roma.

Posteriormente, el Santo Padre concedió indugencia plena a los presentes y a todos los que recibieron el mensaje a través de los diferentes medios de comunicación.

Francisco impartió la bendición desde el balcón Papal. La fumata blanca que salió de la chimenea de la Capilla Sixtina anunció al mundo que ya había sucesor de Benedicto XVI, lo que fue acogido con una explosión de júbilo por la multitud que esperaba bajo la lluvia en la Plaza de San Pedro.