

De la Redacción
Cosoleacaque.- Productores ganaderos y habitantes del municipio denunciaron presuntos daños ambientales que, aseguran, han afectado durante años a ranchos y terrenos de la región, situación que atribuyen a descargas provenientes de la empresa Tereftalatos Mexicanos S.A. de C.V., perteneciente al corporativo Alpek.
De acuerdo con los afectados, la planta industrial se ubica sobre la calle Héroes de Nacozari, en el Barrio Tercero del municipio, dentro de la zona industrial, donde desde hace décadas opera en la producción de compuestos químicos utilizados para la fabricación de poliéster y resinas plásticas.

Ganaderos de la zona señalaron que desde hace varios años han solicitado la intervención de autoridades estatales y federales para investigar presuntas descargas de residuos industriales que, afirman, terminan en arroyos y escurrimientos naturales que atraviesan ranchos y parcelas dedicadas a la actividad agropecuaria.

Según testimonios de los productores, más de 500 cabezas de ganado y caballos han muerto con el paso del tiempo, presuntamente después de consumir agua contaminada de cuerpos de agua cercanos a sus terrenos. Los denunciantes indicaron que la problemática no solo ha provocado la muerte de animales, sino también afectaciones a la productividad de las tierras utilizadas para la ganadería.
Los campesinos aseguraron que la denuncia tiene más de 10 años, periodo durante el cual han buscado ser escuchados por las autoridades sin obtener, hasta ahora, una respuesta que permita resolver la problemática ambiental.
Ante esta situación, los productores hicieron un llamado a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que intervengan en la investigación del caso y se realicen estudios ambientales que determinen el origen de la presunta contaminación.
Asimismo, solicitaron la intervención del alcalde de Cosoleacaque, Cirilo Vázquez Parissi, con el objetivo de que el gobierno municipal participe en la búsqueda de soluciones a esta problemática que, aseguran, ha generado importantes pérdidas económicas para las familias dedicadas a la ganadería en la región.
Los afectados reiteraron que continuarán insistiendo ante las autoridades para que se investiguen las descargas industriales de la planta ubicada en el Barrio Tercero y se determinen las responsabilidades correspondientes, además de exigir la reparación del daño ambiental que, según señalan, ha afectado durante años a comunidades rurales del municipio.
