

AGENCIA
Nacional.- Durante 2025, primer año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobierno Federal transfirió a Petróleos Mexicanos (Pemex) cerca de 800 mil millones de pesos, de acuerdo con cifras dadas a conocer por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en su primera conferencia de 2026 y difundidas por la revista Proceso.
El monto destaca por su magnitud: equivale al 24 por ciento (%) de los 3.3 billones de pesos que la petrolera ha recibido en apoyos extraordinarios desde 2015. En términos prácticos, casi una tercera parte de los recursos inyectados a Pemex en la última década se concentraron en un solo año bajo la nueva administración federal.
Según la información presentada por Hacienda, el economista en jefe de la dependencia, Rodrigo Mariscal Paredes, explicó que los recursos se canalizaron a través de cuatro mecanismos principales con el objetivo de evitar la insolvencia financiera de la empresa productiva del Estado.
El primer componente fue una línea presupuestaria directa por 135 mil millones de pesos, destinada a cubrir la operación básica de Pemex. A ello se sumaron 254 mil millones de pesos para la recompra de deuda y la reducción de pasivos financieros.
Asimismo, se asignaron 190 mil millones de pesos para el pago de adeudos con proveedores, con la intención de reactivar la cadena de suministro. Finalmente, se realizó una colocación de bonos conocidos como Precaps por 11.3 mil millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 216.8 mil millones de pesos, considerando un tipo de cambio promedio de 19.19 pesos por dólar.
La publicación subraya que, pese a la magnitud de los apoyos, persisten alertas sobre la viabilidad de Pemex a mediano plazo. El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) advirtió que, aunque durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se concentró el 91% de los apoyos históricos otorgados hasta 2024, los problemas estructurales de la petrolera no han sido resueltos.
Víctor Manuel Herrera, integrante del comité del IMEF, señaló que no existe un escenario realista en el que Pemex deje de depender del erario en 2027, a pesar de que esa ha sido una de las promesas planteadas por la administración de Sheinbaum. El análisis concluye que, mientras no se atiendan los problemas de operación y rentabilidad, la empresa continuará absorbiendo recursos públicos que podrían destinarse a otros sectores estratégicos del país.
