De la redacción
El Buen Tono
El tanto de apertura marcado por Julián Quiñones en el duelo de la Selección Mexicana frente a Ecuador no solo encendió las tribunas del Estadio Azteca, también generó una inusual señal registrada por equipos de monitoreo sísmico en la capital.
El gol cayó al minuto 22, cuando el delantero definió con un disparo colocado que superó al guardameta rival, desatando una reacción masiva entre los aficionados presentes y en distintas partes del país.
De manera simultánea al festejo, un sensor ubicado cerca del coloso de Santa Úrsula detectó una vibración breve asociada a la intensidad del grito colectivo, fenómeno que ha sido vinculado en otras ocasiones con eventos deportivos de alta convocatoria.
El resultado terminó marcando el rumbo del encuentro y reforzó el impulso del combinado nacional en su camino dentro del torneo internacional.
