JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

Yessica Martínez 

Argüelles 

El Buen Tono 

México.- Enfrentamos nuevas presiones en los precios de insumos básicos —gasolina, transporte, alimentos y servicios— como efecto indirecto del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha disparado la incertidumbre en los mercados internacionales y el precio del combustible.

La tensión en Medio Oriente, especialmente por los riesgos de cierre o afectaciones al Estrecho de Ormuz, por donde circula una parte clave del combustible mundial, ha provocado un encarecimiento del crudo. Y cuando el combustible sube, el impacto llega tarde o temprano a los hogares mexicanos.

¿Por qué suben los precios aquí 

si la guerra 

es lejos?

Aunque México produce combustible, importa buena parte de las gasolinas, diésel y petroquímicos, por lo que los aumentos internacionales se trasladan a los costos internos. El efecto se da en cadena: Sube la gasolina y el diésel, o aumenta el costo de los subsidios. Se encarece el transporte de mercancías. Suben los insumos para producir alimentos y bienes. Comercios y empresas ajustan precios para no perder margen. El resultado: el golpe se siente en el súper, el mercado, el transporte público y los servicios cotidianos.

La inflación ya venía presionada

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación anual en enero de 2026 fue de 3.79 %, una ligera aceleración frente al cierre de 2025.

Más preocupante aún es la inflación subyacente, que llegó a 4.52 %, lo que indica que los precios siguen subiendo incluso sin contar alimentos y energía, es decir, el problema no es pasajero.

Especialistas advierten que un choque prolongado en energéticos puede sumar entre 0.3 y hasta 1 punto porcentual adicional a la inflación anual, dependiendo de cuánto dure el conflicto y qué tan alto se mantenga el precio del combustible.

Alimentos y servicios, los más vulnerables

Históricamente, cuando sube el combustible: Los alimentos aumentan por mayores costos de transporte y producción. Los servicios se encarecen por electricidad, combustibles y logística. 

Los pequeños negocios son los primeros en resentir el golpe.

Así ocurrió en 2008 y en 2022, cuando crisis internacionales llevaron la inflación a niveles que superaron con creces la meta oficial.

 ¿Puede frenarse el impacto?

El Banco de México estima que la inflación podría cerrar 2026 cerca de 3.5 %, pero esa previsión depende de que no haya nuevos choques externos fuertes, como una escalada mayor del conflicto en Medio Oriente.

Mientras tanto, el riesgo es claro: si el precio del combustible se mantiene alto, los insumos seguirán encareciéndose y el costo de vida para las familias mexicanas seguirá bajo presión.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD