

México.- Cada día decenas de personas van a los supermercados y tiendas departamentales en busca de algo más que ofertas: por la oportunidad de llevarse a su casa algo “gratis” debajo de su ropa o con artimañas sumamente elaboradas.
Y es que, el robo hormiga en México no es cualquier cosa, no sólo se trata del hurto de dulces, refrescos, calcetines o jabones a la hora de ir a hacer “el súper”, pues ha evolucionado a extremos de la sustracción de pantallas.
Para las tiendas de autoservicio y departamentales, esta práctica representa una pérdida de 14 mil millones de pesos anuales.
La gerente de Alto México, Karina Soriano, señaló que a pesar de que buena parte de los hurtos los realizan personas de forma casual y como parte de una travesura, también existen grupos que se dedican a cometer este delito.
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