

De la redacción
El Buen Tono
Nuuk, Groenlandia.- La población de Groenlandia respondió de manera contundente a las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de comprar el territorio. En las calles de la capital, Nuuk, comenzaron a aparecer playeras con la frase “Groenlandia no está en venta”, reflejando el rechazo generalizado de los habitantes.
Aqqalu Jerimiassen, líder del partido liberal-conservador Attasut y diputado en el Parlamento, afirmó que la presión estadounidense genera preocupación entre la población. “No quiero vivir con este miedo. Quiero poder dormir sin preocupación”, dijo, y dejó claro su mensaje al presidente estadounidense: respeto y cooperación, pero sin invasión.
El vicepresidente groenlandés, Múte B. Egede, destacó la importancia de la unidad del país frente a la presión extranjera e instó a izar la bandera groenlandesa en señal de fortaleza.
Expertos y residentes locales coinciden en que la idea de vender Groenlandia resulta ofensiva, especialmente para la cultura inuit, mayoría en la isla. Incluso un cálculo realizado en Nuuk mostró que la cantidad que Estados Unidos podría ofrecer estaría muy por debajo de lo que los groenlandeses considerarían aceptable, y todos los habitantes consultados rechazaron la oferta hipotética.
El aventurero ártico José Trejo señaló que los groenlandeses no desean formar parte de Estados Unidos y que la presión estadounidense podría ser intensa, aunque la comunidad internacional ha mostrado apoyo al territorio. Jerimiassen destacó sentirse reconfortado por este respaldo: “Realmente agradezco que los líderes de países extranjeros estén hablando de la gente de Groenlandia y que estén a nuestro lado. Significa mucho para todos nosotros”.
