AGENCIA
Chilpancingo, Guerrero.- El sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio, director del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello, denunció la presunta privación de la libertad de 136 personas en Guerrero y cuestionó la falta de información oficial sobre su situación.
El religioso expuso que algunas víctimas habrían permanecido en condiciones inhumanas, con los ojos vendados y contando las tortillas que recibían para calcular el tiempo transcurrido. También señaló que varias personas presuntamente fueron encadenadas como castigo. Hasta el momento, la cifra y las circunstancias de estos casos no han sido confirmadas oficialmente.
La denuncia se suma a la desaparición de Domingo Atanacio Quirino, de 50 años, uno de los siete campesinos privados de la libertad el 24 de septiembre en el ejido El Balcón, municipio de Ajuchitlán del Progreso. Seis regresaron con vida, pero Domingo continúa sin ser localizado.
Su hijo difundió un video el 19 de octubre para pedir a los presuntos captores que lo liberen, al señalar que su padre está enfermo. La familia desconoce su paradero y exige que sea encontrado con vida.
En un comunicado del 21 de octubre, el Centro Minerva Bello también denunció la falta de compromisos concretos por parte de las autoridades estatales para atender a los campesinos liberados y a sus familiares. Según el organismo, las víctimas reportaron golpes, falta de alimentos y posibles actos de tortura durante el cautiverio.
La organización exigió una búsqueda inmediata de Domingo, investigaciones sobre las denuncias de privación de la libertad y posibles torturas, así como atención médica, psicológica y medidas de protección para las víctimas y sus comunidades.
Hasta ahora, las acusaciones sobre los 136 casos y la presunta responsabilidad de grupos criminales requieren confirmación de las autoridades. La familia de Domingo continúa a la espera de información sobre su paradero.
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