Orizaba.- Ante el Centro Integral de Justicia se presentaron los familiares de Bárbara Iraní “N”, la enfermera del IMSS que apareció muerta la tarde del pasado jueves dentro de su departamento que se ubica sobre la Oriente 6, para reclamar sus restos. 

Fue el padre de la trabajadora, Rosendo Reyes Román, quien rindió su declaración ministerial ante el fiscal que aperturó la Carpeta de Investigación por su fallecimiento, para solicitar le fuera devuelto el cuerpo de la joven para velarla y darle cristiana sepultura. 

Según se dio a conocer, Bárbara Iraní llevaba tres días sin tener comunicación alguna con familiares y compañeros de trabajo, por lo que en un momento de las indagatorias se creyó que se había contagiado de Covid-19 y se había aislado en su departamento. 

Sin embargo, esto fue descartado por la Fiscalía ya que se confirmó que se habría suicidado al ingerir una fuerte cantidad de medicamentos, debido a que presuntamente se encontraba sumida en una fuerte depresión, hecho que la llevó a salir “por la puerta falsa”. 

Fue hasta el día de ayer que el propietario del complejo de departamentos se percató de que, de la vivienda de la enfermera salía un fétido olor, por lo que de inmediato dio parte a las autoridades policiales ante lo que parecía inminente; la muerte de Bárbara Iraní. 

Al ingresar los agentes de la Policía Ministerial y peritos de la dirección de Servicios Periciales, observaron que efectivamente el cuerpo de la mujer yacía sin vida en una de las habitaciones del departamento que rentaba desde hacía ya varios meses.