De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA.- La ciudad registra un robo cada 15 horas en el periodo de enero a mayo de 2026. La administración municipal encabezada por Manuel Alonso suma 247 en ese lapso, lo que equivale a 1.6 diarios.
El robo a negocio concentra la mayor incidencia, con 95 casos, seguido por el de vehículos (52) y a transeúntes en vía pública o espacios abiertos (31).
De los 247 robos, el 66 % (164) se cometieron sin violencia y el 34 % (83) con violencia. El robo a negocio, la modalidad más recurrente, acumula 53 casos con violencia y 42 sin violencia. El robo de vehículo 4 ruedas sumó 36, de los cuales 31 fueron sin violencia y 5 con violencia; las motocicletas aportaron 16 robos, 14 de ellos sin violencia.
Además, el robo a casa habitación llegó a 17, con apenas uno con violencia, mientras que el robo a transeúnte en vía pública contabilizó 24 (13 con violencia y 11 sin violencia) y en espacio abierto al público, 7 (4 con violencia y 3 sin violencia). El resto se distribuye entre otros robos (48), autopartes (2) y transporte público individual (2).
A los robos se suman los delitos contra la integridad y el patrimonio seleccionados –excluyendo los delitos de familia–: 155 lesiones (dolosas y culposas), 123 amenazas, 70 fraudes, 60 daños a la propiedad y 24 homicidios (dolosos y culposos). En total, estos seis rubros acumulan 679 víctimas en el periodo.
El comportamiento mensual muestra una tendencia al alza con un pico en abril. Enero contabilizó 134 víctimas en estos delitos; febrero bajó a 109; marzo repuntó a 141; abril alcanzó el máximo con 158, y mayo cerró con 137, una ligera disminución frente a los dos meses anteriores, pero todavía por encima de los niveles de inicio de año.
El perfil de las víctimas varía por delito. En robos, el grupo más afectado es el de hombres de 30 a 60 años, aunque en robos a negocio una proporción importante se registra como “No identificado”. En lesiones y homicidios predominan los hombres del mismo rango erario (30 a 60 años). En amenazas y fraude, las mujeres de 30 a 60 años son el grupo con mayor incidencia, seguidas por los hombres de ese segmento. En daño a la propiedad, tanto hombres como mujeres de 30 a 60 años concentran la mayoría de los casos, con presencia también de víctimas no identificadas.
