

De la redacción
El Buen Tono
Nogales, Sonora.- En un acto que ha conmovido y generado miles de reacciones en redes sociales, un padre de familia en Nogales se convirtió en héroe para muchos al confrontar directamente a un sujeto que acosaba sexualmente a su hija de 15 años, estudiante del CONALEP Nogales.
Lo que comenzó como una denuncia familiar terminó en una forcejeo con pistola y detonaciones de arma de fuego a plena luz del día, justo afuera del plantel educativo.Según la versión del padre (quien se identificó en publicaciones como José Carlos) y confirmada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES), todo inició cuando notó a su hija muy nerviosa durante varios días.
Al ganarse su confianza y hablar con ella, la joven le confesó que un hombre la acosaba por teléfono: le ofrecía 3000 pesos diarios a cambio de cumplir sus demandas, le enviaba videos de contenido sexual explícito (incluyendo actos depravados que él mismo realizaba) y la amenazaba constantemente. El acosador afirmaba conocer su domicilio y datos personales, y presumía haber estado con niñas de apenas 12 años.La menor mostró los mensajes y videos al padre, quien decidió no quedarse de brazos cruzados. Juntos planearon una estrategia: la joven le diría al sujeto que lo esperaba afuera de la escuela al salir de clases.
El acosador aceptó, pero cambió el lugar a las inmediaciones de un Econollantas cercano. Describió su auto y se presentó en el sitio. Al llegar el hombre (identificado como Juan Carlos “N”, de 54 años), el padre —acompañado de otra persona— lo increpó directamente: “¿Tú eres el que anda acosando a las niñas?”. El sujeto respondió con amenazas (“ahí van a valer madres”), sacó una pistola y se inició un forcejeo intenso dentro del vehículo.
Durante la lucha, el arma se disparó al menos dos veces (según testigos y reportes iniciales), aunque afortunadamente no hubo heridos. Minutos después llegaron elementos de la Policía Municipal, quienes detuvieron al agresor en flagrancia y aseguraron el arma (una pistola escuadra calibre 9 mm con casquillos percutidos y cartuchos útiles). La FGJES abrió carpeta de investigación por los delitos de acoso sexual, tentativa de homicidio y lo que resulte.
