Sandra González
El Buen Tono
Ixtaczoquitlán.- Mientras en Suiza, país de origen de la multinacional Holcim, las regulaciones ambientales son consideradas entre las más estrictas del mundo y las empresas enfrentan fuertes sanciones por contaminar, en Ixtaczoquitlán la explotación del cerro Buena Vista ha dejado un saldo de deterioro ambiental catalogado como crítico en prácticamente todos los componentes evaluados.
La cantera donde opera Holcim Apasco se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles de la contradicción entre los estándares que la compañía debe cumplir en Europa y las condiciones bajo las que desarrolla sus actividades en México lo que quedó en evidencia con el registro de un nuevo deslizamiento de tierra durante esta semana.
De acuerdo con evaluaciones ambientales, el impacto de la explotación del cerro Buena Vista es crítico y negativo en cuatro aspectos fundamentales: aire, flora, fauna y paisaje. En materia de calidad del aire, las emisiones y partículas derivadas de la extracción y procesamiento de materiales generan contaminación constante para las comunidades cercanas. En cuanto a la flora, la actividad minera ha provocado la destrucción de áreas de selva baja caducifolia y cobertura forestal.
La afectación a la fauna tampoco es menor. La pérdida de biodiversidad es evidente y diversas especies de aves que anteriormente llegaban al cerro han desaparecido debido a la transformación radical del ecosistema. El paisaje presenta uno de los daños más visibles. La explotación de la cantera ha modificado de manera drástica la estructura natural del cerro Buena Vista, cuya valoración de impacto visual alcanza niveles considerados críticos.
A ello se suma el uso permanente de explosivos para la extracción de materiales. Las detonaciones han provocado daños significativos en la estructura del cerro, donde se estima que alrededor de 20 metros de su conformación natural han resultado afectados. Los daños ecológicos también se reflejan en la pérdida de más de 4 mil especímenes de flora y fauna asociados al ecosistema intervenido por la actividad cementera.
