

Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- En un emotivo acto que reunió a artistas, activistas y defensoras de derechos humanos, la colectiva Marea Verde Altas Montañas ofreció un homenaje a la trayectoria de Gloria Arenas Agís, una de las voces más emblemáticas de la resistencia social en la región.
Originaria de Orizaba, Gloria Arenas forjó su camino en la lucha desde su juventud, participó en movimientos por los derechos humanos que eventualmente la llevaron a la clandestinidad como integrante del Ejército Popular Revolucionario.
En el evento, se recordó no solo su paso por la clandestinidad, sino también su entereza durante los años que pasó en prisión, donde dijo que lejos de ser un punto de quiebre, la cárcel se convirtió para ella en un espacio de resistencia y organización.
Uno de los momentos más conmovedores fue el testimonio de Paola Cárdenas Rubalcaba, integrante del Comité Verdad, Justicia y Libertad Jacobo y Gloria, y relató que Gloria logró tejer redes de apoyo con presas y presos políticos de todo el país desde el encierro, convirtiendo su celda en un faro de lucha.
En esa misma línea, Norma Jiménez Osorio, sobreviviente de la represión en San Salvador Atenco en 2006, compartió cómo las cartas que recibió de Gloria Arenas durante su encarcelamiento fueron un gran sostén moral fundamental.
En el homenaje se expuso la faceta creativa e intelectual de Gloria Arenas, donde desde prisión, desarrolló obra pictórica y poética que logró trascender los muros gracias al apoyo de activistas y gestores culturales. Además, junto con Eugenia Gutiérrez, coescribió el libro «La ruta de la represión, apuntes para una historia de la persecución política en México», un esfuerzo por documentar y visibilizar décadas de encarcelamiento por motivos políticos en el país.
La jornada incluyó intervenciones artísticas como la entrega de dos retratos de Gloria Arenas realizados por Gabriela Almonte, de la colectiva Violencia Vicaria de Orizaba, así como la participación del Ensamble Molienda Cordis, integrado por Elisa Reyes y Axel Trejo, estudiantes de la UNAM, quienes interpretaron piezas de Villa-Lobos, Piazzolla y del cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy.
