

AGENCIA
Nacional.- El exsenador y politólogo Alejandro Rojas Díaz Durán lanzó severas críticas contra integrantes de Morena al asegurar que el huachicol fiscal en México no es un fenómeno aislado, sino una estructura consolidada con raíces políticas, empresariales y electorales que habría operado con tolerancia e impunidad.
En entrevista, Rojas sostuvo que esta red se gestó y fortaleció principalmente en Tamaulipas, desde donde se expandió al resto del país, y que ha sido utilizada para financiar campañas políticas y consolidar poder en municipios y estados estratégicos. Afirmó que el delito no puede atribuirse a un solo actor, como plantea el libro “Ni venganza ni perdón” de Julio Scherer, sino que involucra a una estructura mucho más amplia dentro y fuera de Morena.
El exsenador señaló que en Reynosa se originó la operación inicial, mediante empresas vinculadas a Sergio Carmona y al hoy senador morenista José Ramón Gómez Leal, utilizando contratos públicos y el transporte de combustible robado. Según Rojas, estos grupos, originalmente ligados al PAN, terminaron integrándose a Morena y se convirtieron en una fuente clave de financiamiento político.
De acuerdo con sus declaraciones, los recursos provenientes del huachicol se distribuyeron a nivel nacional a través de una compleja logística que habría involucrado aduanas, ferrocarriles, dependencias federales y empresas privadas. Parte de esos recursos, afirmó, habrían sido destinados a actividades partidistas y a medios vinculados al oficialismo, como el periódico Regeneración, mediante transferencias millonarias documentadas internamente.
Rojas también cuestionó que se minimice la magnitud del problema y se concentre la responsabilidad en figuras secundarias, mientras se omite a quienes -según él- coordinaron la operación y se beneficiaron políticamente de ella. Aseguró que la red se extendió a entidades como Sinaloa, Sonora, Colima y Baja California, y que incluso habría tenido nexos con proyectos estratégicos como la refinería de Dos Bocas.
El exsenador recordó que presentó denuncias públicas por contratos irregulares y desvío de recursos ligados al huachicol, y advirtió que los montos involucrados podrían superar los 600 mil millones de pesos, lo que amerita investigaciones a fondo por parte de la Fiscalía General de la República.
Finalmente, sostuvo que mientras no se esclarezca el papel de los actores políticos involucrados y no se transparenten los flujos financieros, el discurso oficial de combate a la corrupción queda debilitado. A su juicio, los señalamientos requieren seguimiento serio, pues evidencian una contradicción entre la narrativa anticorrupción de Morena y las prácticas que, afirma, permitieron la expansión del huachicol fiscal en el país.
Son alimañas y carrileros, además, si entre ellos mismos se canibalizan, qué no harán con México. ¡Por eso estamos como estamos!
Todo Morena es corrupto, es huachicolero, son rateros, nepotistas, traficadores de influenzas, su avaricia y su hambre son de un tamaño tan colosal, que el país no les alcanza para compartirlo entre ellos, siendo relativamente tan pocos, cada uno de ellos se lo quiere llevar TODO, por eso salen las fracturas.
