

De la redacción
El Buen Tono
Veracruz, Ver.— La pérdida de 300 millones de pesos del erario estatal, ocurrida durante la pasada administración de Veracruz, será revisada para determinar responsabilidades y posibilidades de recuperación.
Los recursos fueron depositados en el extinto Banco Accendo, que quebró posteriormente, a pesar de advertencias sobre riesgos financieros. La situación se mantiene bajo análisis por las autoridades para aclarar el destino del dinero público y deslindar responsabilidades conforme a la ley.
El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara señaló que los procesos de entrega–recepción implican responsabilidades compartidas y que los pendientes heredados deben investigarse sin adelantar conclusiones.
