

AGENCIA
Veracruz.- El arranque de 2026 trajo un impacto directo al gasto cotidiano de los veracruzanos, tras la entrada en vigor del nuevo esquema del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, que elevó de manera significativa los precios de los cigarros y las bebidas azucaradas.
Desde el 1 de enero, el impuesto a las bebidas saborizadas se duplicó al pasar de 1.64 a 3.08 pesos por litro, mientras que la tasa aplicada a los cigarros aumentó del 160 al 200 por ciento. Este ajuste provocó que marcas comerciales superaran por primera vez los 100 pesos por cajetilla.
En Xalapa, consumidores señalaron que el incremento resulta difícil de absorber. Ricardo, jubilado y fumador desde hace dos décadas, calificó el aumento como un abuso y reconoció que, pese al costo, dejar el hábito no es sencillo. Otro ciudadano señaló que una cajetilla que antes costaba alrededor de 85 pesos ahora se vende en más de 100, lo que considera desproporcionado frente al nivel de ingresos.
En el caso de las bebidas azucaradas, comerciantes confirmaron que el consumo se mantiene, aunque con ajustes. Jessica, encargada de una tienda en la colonia El Olmo, afirmó que el refresco sigue siendo un producto constante en las compras, sin importar el incremento, aunque algunos clientes optan por marcas más económicas o reducen la cantidad.
Actualmente, el refresco de 600 mililitros ronda los 24 pesos, mientras que la presentación de tres litros alcanza los 57.50 pesos. Consumidores señalaron que en muchos hogares se intenta sustituir por agua, aunque los fines de semana el refresco continúa siendo habitual.
Tenderos también reportaron una baja general en ventas y constantes quejas de los clientes, al considerar estos productos como ancla para otras compras. Indicaron que el aumento en el precio de los cigarros sueltos, que ahora se venden entre siete y ocho pesos, ha llevado a algunos consumidores a buscar productos de procedencia irregular.
Mientras tanto, algunos ciudadanos consideran que el alza es una medida necesaria para desincentivar el consumo y combatir enfermedades como la diabetes, la obesidad y diversos padecimientos asociados al tabaquismo. Señalan que el encarecimiento podría frenar el inicio de estos hábitos entre jóvenes, aunque reconocen que el impacto económico recae de manera inmediata en la población.Xalapa, Ver.-
