

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- La Diócesis de Orizaba, encabezada por el obispo Eduardo Cervantes Merino, se sumó al pronunciamiento de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) para expresar su profundo dolor e indignación ante la violencia que continúa desangrando al país, una violencia que -advirtieron- ya alcanza espacios comunitarios, deportivos y religiosos sin que exista una respuesta eficaz del Estado.
Los obispos condenaron de manera enérgica el ataque armado ocurrido en un campo de fútbol de la colonia Loma de Flores, en Salamanca, Guanajuato, donde un comando abrió fuego contra jugadores y familias, dejando al menos once personas muertas y varios heridos. El hecho, señalaron, representa una agresión directa contra la vida, la dignidad humana y la convivencia social, por lo que exigieron que el crimen no quede impune.
