ORIZABA.- Mientras el alcalde Igor Rojí presumía el trabajo realizado durante este año en su tercer informe de gobierno, las medidas sanitarias brillaron por su ausencia en el Auditorio Metropolitano de Orizaba.

Fue lamentable que alcaldes de otros municipios más pequeños tomaran conciencia de la situación que se vive e informaran su trabajo en redes sociales y en Orizaba, que ocupa un lugar importante a nivel estatal en el número de casos, no se tomara en cuenta.

En la entrada era obligatorio el cubrebocas, la aplicación de gel antibacterial y hasta la toma de temperatura, pero al llegar a las butacas cada quien se sentaba donde quería, algunos de los asistentes en grupos de tres, cuatro, cinco y hasta mas personas, cuando días previos el alcalde había señalado que ante la situación de salud habría sana distancia y muy pocos invitados.

No era necesario invitar a familiares, amigos y miembros de sectores para dar a conocer lo que ha hecho; inversión para atractivos turísticos con el fin de atraer más visitantes, tanto nacionales como internacionales, y que se genere una importante derrama económica, pero olvidando necesidades básicas como lo son los servicios municipales.

En su discurso, la primera autoridad enarboló a uno de los posibles candidatos a la presidencia municipal de Orizaba, influenciando de esta manera a la ciudadanía en un acto oficial para votar por él y seguir dando continuidad a través de una campaña, a la que ahora llama la catorceava transformación, debido a que ya llevan varios años ahí metidos las mismas personas que se han enviciado de poder.

Es lamentable que en videos, sobre todo en palabras del alcalde, se recordara a los caídos por la enfermedad a los que hasta un monumento mandó a construir y él no aplicara en su informe, el resumen de un año que sus compañeros del cuerpo edilicio calificaron con 8, debido a la falta de obras a sectores vulnerables, sólo con el afán de presumir a todo lo alto.