

DE LA REDACCIÓN
El Buen Tono
Córdoba – La administración de Manuel Alonso Cerezo no necesitó meses para mostrar su verdadero rostro. En apenas días, puso en marcha un modelo de gobierno tolerante con perfiles corruptos por colusión, abuso de poder y operación de esquemas ligados a la protección de la delincuencia organizada.
En entrevista exclusiva, el periodista Rubén Darío Cruz, quien cuenta con medidas de protección federal, denunció públicamente que David Flores Cervantes, alias El Gavilán, habría implementado en Cancún un sistema de marcaje e identificación a prestamistas ilegales, conocidos como “gota a gota”, en su mayoría de origen colombiano, para que los elementos policiacos no los detuvieran, ni revisaran y no los presentaran ante el Ministerio Público.
“Les diseñó insignias y logotipos para que la policía supiera que no debía tocarlos. Era una red de protección institucional al delito”, afirmó.
Estas prácticas, según el comunicador, se realizaron bajo una administración municipal de Morena, lo que desmiente cualquier intento de presentar estos hechos como herencia de gobiernos anteriores o como conflictos personales.
Rubén Darío Cruz señaló que Flores Cervantes fue destituido en silencio en Quintana Roo, tras la exposición de una red de corrupción que incluía:
— Protección a redes de cobro ilegal
— Colusión con estructuras delictivas
— Acoso a mujeres policías
— Represión sistemática contra la prensa
— Policías “fantasma” que cobraban sin presentarse
— Uso de elementos armados como escoltas de particulares
De acuerdo con el testimonio, tras su salida de Cancún, varios líderes criminales que se movían libremente bajo su protección fueron detenidos.
Hoy, ese personaje es el responsable de la movilidad, operativos y controles viales en Córdoba.
Manuel Alonso no puede decir que no sabía. Todo es información pública. Todo esto fue documentado. Todo fue advertido. Aún así, Manuel Alonso Cerezo lo nombró. Y no solo eso: el regidor Jorge Maximiliano Huerta, presidente de la Comisión de Tránsito y Vialidad, no ha emitido un solo posicionamiento, ni ha anunciado revisión alguna.
A días de su llegada, ya se presentó un incidente grave: la intervención directa del director de Tránsito para retirar a un perito, asumir un resguardo irregular de un taxi involucrado en hechos ilícitos y permitir que la unidad quedara sin custodia hasta ser incendiada.
De acuerdo con fuentes políticas y de seguridad, detrás de este nombramiento se encuentra Luis Abella Alvarado, señalado como el verdadero operador de los movimientos clave en el Ayuntamiento, mientras el alcalde funge como ejecutor.
El historial de Flores Cervantes no es menor: su estructura, según denuncias, incluía a Manuel Velázquez Robledo, “Géminis”, hoy preso; a operadores conocidos como “Chikilin”, “Espartano” y “El Texano”, y redes vinculadas al cobro de cuotas, tráfico de personas y protección a economías criminales.
Según lo narrado por Rubén Dario Cruz, el ahora director de Tránsito Municipal es un hombre muy peligroso por sus nexos con criminales vinculados a La Barredora, grupo de la delincuencia organizada con el que han sido vinculados Luis Abella y Manuel Alonso, como lavadores de dinero, es “El Gavilán” el vínculo directo del actual Presidente Municipal con La Barredora, grupo delictivo con el que se ha coludido Morena en diversos estados del país y que ahora está infectando la zona centro, a través del actual edil de la ciudad de Córdoba.
