

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- Una alerta preventiva permanece activa en la región de las Altas Montañas ante el riesgo de deslizamientos de tierra, derivado de lluvias acumuladas, frentes fríos y zonas afectadas por incendios forestales en los últimos años. Monitoreos de instituciones académicas y organizaciones civiles señalan que la tierra expuesta al fuego pierde capacidad de retención de agua, lo que incrementa la probabilidad de movimientos de ladera.
El exceso de humedad por lluvias recientes y la presencia de 26 frentes fríos generan condiciones atípicas para la temporada invernal, obligando a mantener vigilancia permanente en áreas siniestradas.
Ricardo Rodríguez Demenegui, impulsor del proyecto Salvemos al Pico de Orizaba, explicó que el fuego crea una capa endurecida en el suelo sobre la cual se deposita tierra suelta. Esta estructura impide la filtración natural del agua y favorece bolsas de humedad inestables que, bajo gravedad, pueden derivar en deslizamientos, especialmente en pendientes pronunciadas.
Precisó que, las zonas de mayor riesgo son las consumidas por incendios forestales, descubiertas y sin sistemas de retención. En la región, la única área con obras preventivas es Palo Verde; el resto permanece vulnerable.
El análisis histórico entre 2020 y 2025 revela variantes climatológicas extremas: sequías prolongadas, incendios recurrentes y ahora exceso de humedad fuera de lo habitual.
Aunque no se puede afirmar que ocurra un deslizamiento inmediato, las academias advierten que la alerta es preventiva y mantienen comunicación constante con Protección Civil.
Entre 2020 y 2025, múltiples incendios afectaron municipios como Nogales, Maltrata, Huiloapan, Ciudad Mendoza, Perote y zonas cercanas al Parque Nacional Pico de Orizaba.
Tan sólo en 2024, los siniestros impactaron más de 620 hectáreas, dejando amplias extensiones de suelo expuesto y vulnerable.
