

La Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora investiga el deceso de una joven de 19 años, presuntamente vinculado a la aplicación de sueros vitaminados en Hermosillo, lo que elevaría a siete el número de víctimas mortales relacionadas con la clínica del médico Jesús Maximiano “N”.
La víctima fue identificada como Lucero del Carmen Luna Ramírez, quien falleció el pasado 22 de febrero tras recibir el tratamiento intravenoso en el establecimiento ubicado en la Colonia Jesús García. Familiares denunciaron que la joven presentó complicaciones graves poco después de la aplicación del suero. Su hermano relató en redes sociales que “cuando presionaban su hombro, el líquido salía por la nariz”, describiendo el rápido deterioro de su salud.
En respuesta a estos hechos, la FGJE ejecutó tres cateos simultáneos en distintos domicilios de Hermosillo, buscando detener al médico responsable, quien ya cuenta con orden de aprehensión. Además, se activaron alertas interestatales e internacionales para evitar que se sustraiga de la justicia.
Las investigaciones de la Secretaría de Salud federal indican que las muertes podrían deberse a contaminación bacteriana severa en las soluciones aplicadas. “Los exámenes de laboratorio muestran cifras de glóbulos blancos muy altos y coagulación intravascular, lo que sugiere la presencia de algún contaminante bacteriano”, explicó el Secretario de Salud, David Kershenobich, desde Palacio Nacional.
Hasta el momento, 10 personas se han visto afectadas por los procedimientos de la clínica: seis han fallecido, dos permanecen hospitalizadas y dos más recibieron alta tras mejorar. El inmueble denominado Medicina Biológica Regenerativa Celular permanece asegurado para análisis de expedientes clínicos y sustancias.
Las autoridades mantienen operativos activos para presentar al médico ante un juez y deslindar responsabilidades penales por los delitos que resulten de esta crisis sanitaria.
