Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- Un caso de omisión de auxilio y negligencia se registró al interior de la Escuela Primaria “Manuel M. Herrera”, de Orizaba. Una alumna identificada como Paulette, de segundo grado, sufrió una agresión física por parte de su compañera Brianda durante el receso, lo que resultó en una lesión cervical y craneal. Sin embargo, pese a la magnitud del incidente, la institución, encabezada por la directora María de los Ángeles Contreras Domínguez y la maestra Daniela Solano Pineda, se deslindó de toda responsabilidad, dejando a la menor y a su familia en un estado de indefensión total.
De acuerdo con el testimonio de la madre de la menor, los hechos ocurrieron el pasado jueves durante la hora del desayuno, cuando Brianda tomó a la niña por la cabeza y la azotó contra la pared. La primera reacción de la escuela fue notificarle que recogiera a su hija, pero sin ofrecer mayores detalles del percance.
“La maestra me marca y me dice: ‘Señora, venga usted por su niña’, pero a mí nunca me comentó si se cayó o se pegó”, relató la madre de la menor.
Al llegar al plantel, la maestra Daniela Solano le informó que su hija había tenido un “incidente” y, ante la preocupación de la madre por que fuera llevada con un médico, cargó a su hija y se la llevó.
Sin embargo, el calvario para la familia apenas comenzaba. La menor presentó vómito, dolor de cabeza y temperatura, pero, al no contar con seguro social vigente, la madre acudió a una clínica particular, donde le diagnosticaron un esguince. Sin embargo, la salud de la niña se deterioró rápidamente.
Ante la gravedad, la madre buscó apoyo tanto de la maestra como de la familia de la niña señalada como agresora. Aunque el padre de la otra menor acompañó a la víctima a realizarse una radiografía, se negó rotundamente a cubrir los gastos de una tomografía y medicamentos, argumentando falta de recursos.
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