La inflación de 4.37 por ciento registrada en enero provocó que el costo de la canasta alimentaria urbana aumentara un 5.2 por ciento, mientras que la rural subió un 5.6 por ciento, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

En su reporte mensual sobre la evolución del valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, el Coneval detalló que la canasta urbana pasó de mil 490.78 en enero de 2018 a mil 568.07 en el primer mes de este año; mientras que la canasta alimentaria rural pasó de mil 061.31 a mil 120.44 en el mismo periodo.