

Potrero Nuevo, Atoyac, Ver.— Un ingeniero del Ingenio El Potrero fue trasladado de emergencia la tarde de este viernes tras sufrir quemaduras de primer y segundo grado, luego de que vapor proveniente de una caldera lo alcanzara durante labores operativas dentro de la planta.
El lesionado fue identificado como Estuardo Venegas, quien inicialmente fue llevado a la Clínica 12 del IMSS en Potrero para su valoración médica; posteriormente, debido a la gravedad de las lesiones, fue trasladado al Hospital Covadonga, donde permanece bajo observación especializada.
De acuerdo con fuentes internas, el accidente ocurrió en medio de presiones operativas para recuperar tiempos de producción perdidos tras la fuga de mieles de azúcar registrada el jueves pasado, la cual generó una espuma densa que obligó a detener los turnos de la tarde y la noche. La prisa por normalizar la molienda habría derivado en condiciones de trabajo forzadas y riesgosas.
Trabajadores explicaron que la fuga se originó cuando las mieles de azúcar, imposibles de procesar por saturación, fueron desviadas al sistema de drenaje del ingenio que desemboca en el arroyo Mata Larga, a través del Canal de Riego Alfredo V. Bonfil. Con las bajas temperaturas, la mezcla de agua y melaza genera una espuma espesa, fenómeno que —según testimonios— se repite varias veces cada zafra.
“No es descuido de los obreros, es una orden directa de los jefes”, señalaron trabajadores, quienes detallaron que anteriormente, cuando la molienda superaba las 9 mil toneladas de caña, la producción se detenía hasta que la tanquería se desocupara. Actualmente, denunciaron, una válvula permanece abierta las 24 horas, enviando excedentes de miel a la planta de enfriamiento y posteriormente al canal de riego que incluso cruza por la primaria Adolfo López Mateos, lo que ha generado constantes derrames y riesgos.
Las pérdidas del jueves provocaron que este viernes se laborara a marchas forzadas, con consecuencias directas en la seguridad del personal. El accidente del ingeniero Venegas, considerado trabajador de confianza de alto rango, reavivó las críticas por la falta de protocolos adecuados, la repetición de incidentes y la omisión de medidas preventivas, en un ingenio donde los accidentes —denuncian— se han vuelto recurrentes.
