Sandra González
EL BUEN TONO
Orizaba, Ver.- Con la celebración del primer domingo de Adviento, la Diócesis de Orizaba dio inicio al nuevo tiempo litúrgico que, en la tradición cristiana, simboliza la espera activa y consciente del regreso de Jesucristo. El Adviento no sólo recuerda la primera venida de Cristo en la historia, sino que prepara espiritualmente a los fieles para su segunda venida, conocida teológicamente como la parusía, reforzando una esperanza que se traduce en vigilancia, conversión y compromiso cotidiano.
Durante la reflexión dominical, se destacó que esta espera no es pasiva ni meramente ritual: implica estar siempre atentos y dispuestos, pues existe también una “tercera venida” de carácter existencial, es decir, aquella en la que Cristo se hace presente en la vida cotidiana.
Este llamado se acompaña de la vivencia de virtudes como la austeridad, la penitencia y la preparación interior para la solemnidad de la Navidad, que celebra el misterio central de la fe cristiana: La Encarnación del Hijo de Dios para la salvación del mundo.


