De la redacción
El Buen Tono
Córdoba.— Abusando de su autoridad, empleados del departamento de Comercio intentaron clausurar la tienda de ropa La Torre, utilizando a policías municipales y personal de Protección Civil, sin mostrar previamente una orden legal que respaldara su actuación. El hecho ocurrió la tarde del martes y generó tensión en el centro de la ciudad.
Cerca de las 17:30 horas, tres empleados de Comercio llegaron al establecimiento ubicado en la calle 9, entre avenidas 6 y 8, y procedieron a colocar sellos de clausura en dos accesos laterales. La acción se realizó sin que los inspectores exhibieran documento alguno que autorizara la medida y sin que el director correspondiente se presentara y diera la cara, lo que derivó en una confrontación verbal con los propietarios.
Sin embargo, el dueño de la tienda, con el apoyo de su personal y asesores jurídicos, impidió la consumación de la clausura al exigir la presentación de la orden correspondiente. Al no contar con ella, los funcionarios desistieron temporalmente de su intento, aunque mantuvieron la presencia de los elementos de seguridad en el lugar, lo que mantuvo cerrada la vialidad.
La excusa de las autoridades fue la falta de una licencia de operatividad que, según argumentaron, la tienda no habría presentado en su momento ante la dependencia municipal. No obstante, los representantes legales del negocio señalaron que el procedimiento debía ajustarse a la ley y que no se puede clausurar sin un mandato judicial o administrativo válido.
Lo anterior refleja una actuación que raya en la arbitrariedad, pues las autoridades pretendieron clausurar un negocio formal que cumple con sus obligaciones fiscales, mientras que, en los alrededores, decenas de comerciantes ambulantes operan diariamente sin ser molestados por las mismas instancias municipales. Esta situación fue resaltada por el afectado, quien cuestionó la selectividad de los operativos.
Hasta el cierre de esta edición, la Dirección de Comercio municipal no había emitido una postura oficial sobre lo sucedido. Mientras tanto, el negocio permaneció abierto al público, respaldado por la comunidad comercial local, que condenó el intento de clausura y exigió a las autoridades actuar con transparencia y equidad en la aplicación de la ley.
