

De la redacción
El Buen Tono
Un inusual episodio invernal sorprendió este domingo a diversas regiones de Estados Unidos, luego de que la nieve cubriera brevemente el césped y los tejados en zonas del oeste del Panhandle de Florida, donde el aire extremadamente frío congeló la lluvia durante las primeras horas de la mañana.
Las imágenes del fenómeno se difundieron rápidamente en redes sociales, con escenas poco comunes como copos de nieve en playas, palmeras cubiertas de blanco y una ligera capa sobre el césped, que se mantuvo por un corto periodo debido a que la temperatura no permitió que se adhiriera a las carreteras.
El evento no fue aislado. Apenas el 21 de enero de 2025, estas mismas regiones registraron hasta 20 centímetros de nieve, la nevada más significativa en muchas zonas desde finales del siglo XIX. En esta ocasión, además de Florida, se reportó caída de nieve en el sureste de Alabama y el sur de Georgia, donde ciudades como Columbus y Macon amanecieron cubiertas de blanco. Autoridades locales advirtieron que la acumulación podría dificultar el tránsito vehicular.
Mientras tanto, en el centro y occidente del país, los habitantes se preparaban para condiciones de ventisca. En el noroeste y centro oeste de Minnesota, así como en el sureste de Dakota del Norte, se emitió una advertencia de ventisca vigente hasta las 21:00 horas, ante ráfagas de viento de hasta 88.5 kilómetros por hora, que podrían generar condiciones de visibilidad casi nula, pese a que la acumulación de nieve no superaría los cinco centímetros.
En el noreste, se esperaba una nevada más intensa en Nueva Inglaterra. Los pronósticos indicaban acumulaciones de entre 7.6 y 12.7 centímetros en Connecticut, Rhode Island y Massachusetts. En el área de Boston, el Servicio Meteorológico Nacional anticipó nevadas húmedas y pesadas, con mayor intensidad durante la tarde y noche, aunque sin representar un impacto severo.
Chicago también figuró entre las ciudades con pronóstico de nieve, aunque en menor cantidad. En esa región, la principal preocupación eran las bajas temperaturas y una sensación térmica cercana a cero, lo que incrementaba el riesgo por exposición al frío.
Este nuevo episodio reafirma la persistencia de condiciones invernales extremas en amplias zonas del país, incluso en regiones poco acostumbradas a la nieve, con impactos tanto en la movilidad como en actividades deportivas y cotidianas.
