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AGENCIA

Nacional.- La renovación de infraestructura en la Línea B del Sistema de Transporte Colectivo, que conecta Buenavista con Ciudad Azteca, ha generado cuestionamientos tras revelarse una inversión superior a los 130 millones de pesos para la instalación de apenas 197 durmientes sintéticos en un tramo reducido.

De acuerdo con información obtenida vía transparencia, el organismo destinó 130 millones 885 mil pesos al consorcio Hoyu Mexicana B y C.S.A de C.V., lo que ha despertado dudas sobre el costo real de cada pieza y la justificación del gasto público en una obra de alcance limitado.

Aunque el Metro argumenta que los nuevos durmientes ofrecen mayor durabilidad, resistencia a plagas y condiciones climáticas extremas, así como una vida útil más prolongada que los de madera, las cifras han encendido el debate sobre posibles sobreprecios y falta de eficiencia en la asignación de recursos.

Especialistas y usuarios han señalado que, si bien el mantenimiento es necesario tras más de 26 años de operación de la línea, el monto invertido resulta elevado frente al número de estructuras reemplazadas, lo que abre interrogantes sobre los procesos de contratación y supervisión de la obra.

A la par, testimonios de usuarios evidencian que las mejoras prometidas no se reflejan en la experiencia diaria. Viajeros frecuentes reportan movimientos bruscos, frenados constantes, saturación y tiempos de traslado prolongados, problemas que persisten pese a la intervención.

“Realmente he sentido más movimiento del tren, da miedo por momentos. Si cambiaron algo, no se nota”, señaló un usuario. Otros coinciden en que la línea continúa operando con sobrecupo y deficiencias, especialmente en horas pico y durante la temporada de lluvias.

La Línea B, inaugurada en 1999 y que transporta a más de 400 mil usuarios diariamente, enfrenta así no sólo retos técnicos, sino también cuestionamientos sobre la transparencia y eficacia en el uso de recursos públicos.

El caso vuelve a poner en el centro del debate la gestión del Metro capitalino, donde inversiones millonarias no siempre se traducen en mejoras perceptibles para los usuarios, alimentando la percepción de opacidad y posible encarecimiento injustificado en obras de mantenimiento.

¡A precio de Morena! ¡Ya nada sorprende de este gobierno, todo sobrefactuarado y dado a una “empresa” recién constituida!

Si hay dinero para Cuba… Hay dinero para el Metro, pónganse a trabajar en lo importante les pregunto ¿Según ustedes cuál es costo por durmiente? ¿Cuántos durmientes utilizarían? ¿Es sobreprecio? ¿Están a precio justo? ¿Quien hizo la compra?

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