

De la redacción
El Buen Tono
El estrecho de Ormuz volvió a convertirse en el epicentro de una grave escalada de tensión internacional luego de que un buque surcoreano sufriera una explosión y se registrara un incendio en una instalación petrolera en Emiratos Árabes Unidos, en medio de un creciente enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán por el control de una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo.
De acuerdo con reportes internacionales, el buque mercante HMM Namu, de bandera panameña y operado por una naviera surcoreana, presentó una explosión seguida de incendio mientras se encontraba anclado en aguas cercanas al estrecho. Las autoridades de Corea del Sur confirmaron que no se registraron víctimas y que se investiga si el incidente fue provocado por un ataque o por una posible mina a la deriva.
En paralelo, Emiratos Árabes Unidos informó de un incendio en el puerto de Fujairah tras un ataque con drones atribuido a Irán. La zona afectada es considerada clave para el flujo de exportaciones energéticas, ya que depende del tránsito por el estrecho de Ormuz.
La situación se produce en un contexto de alta tensión luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una operación naval para asegurar el paso de embarcaciones comerciales por la zona, lo que ha sido rechazado por Irán, que sostiene que ningún buque puede cruzar sin su autorización.
Mientras Washington afirma que al menos dos buques mercantes estadounidenses han logrado atravesar el estrecho bajo resguardo, Irán niega que dicho tránsito haya ocurrido y asegura que la región sigue bajo su control operativo.
Las declaraciones cruzadas han aumentado la incertidumbre en el sector marítimo internacional, donde varias compañías han optado por evitar la zona debido al riesgo de ataques con misiles, drones y posibles minas marinas. Organismos del sector advierten que el flujo comercial permanece severamente afectado.
El mercado energético también reaccionó con volatilidad, registrando incrementos en los precios del petróleo tras los reportes de nuevos incidentes en el Golfo Pérsico.
Mientras tanto, autoridades surcoreanas continúan con la investigación del incidente en el buque HMM Namu, donde viajaban 24 tripulantes, sin que hasta el momento se reporten heridos, pero con fuertes dudas sobre la seguridad de la ruta marítima más importante para el comercio global de energía.
