

Orizaba.- Debido a la extraña muerte de la empleada doméstica, las autoridades ministeriales investigan tanto al personal del sanatorio Concordia, como al patrón de la finada, porque al parecer incurrieron en mala atención, omisión de cuidado y negligencia médica.
Tal es el caso de la muerte de quien en vida se llamó, Karina Joselín Hernández López, de 21 años de edad, con domicilio en prolongación de norte 13, número 116, de la colonia Tlachichilco, del municipio de Orizaba.
El primero en ser investigado es el patrón de la mujer, Enrique Gallo García, porque a los pocos minutos de ocurrir el accidente en el interior de su casa, no permitió le prestaran el auxilio los paramédicos de Protección Civil y Policía municipal.
Incluso para evitarlo, desencadenó a sus perros y al tratar de entrar los policías, uno de ellos quiso defenderse y le advirtió el señor Gallo que “lo matas y no podrás pagarlo porque vale más el perro que tu vida”.
En tanto su empleada doméstica se desangraba en una cama, pues de las 10:00 de la mañana a las 15:00 horas, permaneció sin recibir atención, sino que fue hasta que su papá llegó a la vivienda y la trasladó al hospital.
Una vez ahí, nuevamente la mujer no recibió la atención de urgencia, porque le negaron hacerlo hasta en tanto no depositaran cinco mil pesos, dinero que al no tenerlo lo trataron de reunir, pues fueron más de cuatro horas que permaneció en este hospital Concordia sin recibir atención.
Lo único que hicieron las enfermeras, fue ponerle un suero en el brazo, mientras la vida de la domestica seguía en peligro, por lo cual, ya durante la madrugada empezaron atenderla una vez que depositaron el dinero, pero era demasiado tarde porque a las pocas horas murió.
Por tal motivo, de un momento a otro podrían ser llamados a declarar en torno al deceso de la domestica, porque las autoridades ministeriales pueden fincarles responsabilidad por estos hechos.
Oscar Jiménez Carrasco
El Buen Tono
