

Agencias
EU.- La escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos se intensificó este miércoles, luego de que el ministro de Defensa iraní, Aziz Nafizardeh, advirtiera que cualquier acción militar estadounidense contra su territorio provocaría ataques directos a bases estadounidenses en la región. Según la agencia Mehr News, Teherán considera “objetivos legítimos” todas las instalaciones estadounidenses y de países aliados que faciliten agresiones contra su suelo, incluyendo bases aéreas, navales y centros de mando estratégicos en Oriente Medio, como la base aérea de Al Udeid en Catar y la Quinta Flota en Bahréin.
La advertencia de Nafizardeh se da tras los llamados del presidente Donald Trump a los manifestantes iraníes, quienes desde hace dos semanas protestan contra el régimen por la represión de sus derechos. En sus redes sociales, Trump instó a los “patriotas iraníes” a identificar a los responsables de los abusos y “tomar control de sus instituciones”, mientras aseguró que “la ayuda va en camino”. Estas declaraciones se suman a la presión internacional para proteger a los manifestantes, en un contexto donde, según HRANA, las protestas han dejado miles de muertos y más de 18 mil detenidos.
Ante el aumento del riesgo, Estados Unidos comenzó el retiro preventivo de personal no esencial en bases clave de la región, incluyendo Al Udeid, medida que Catar confirmó horas después para proteger a sus ciudadanos y residentes. Aunque no se trata de una evacuación total, el movimiento refleja el nivel de alerta ante posibles ataques con misiles o drones, en un escenario que expertos consideran busca elevar el costo militar y político para Washington y disuadir cualquier intervención directa en Irán.
