

Agencias
Teherán.– El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, anunció que su país decidió detener los ataques contra naciones vecinas en medio de la creciente tensión en Medio Oriente, aunque advirtió que responderá con fuerza si se producen agresiones desde esos territorios.
En un mensaje grabado transmitido por la televisión estatal, el mandatario explicó que la decisión fue tomada por el Consejo de Liderazgo, órgano conformado tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí, ocurrida la semana pasada durante la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
“El Consejo de Liderazgo decidió poner fin a los ataques contra países vecinos, a menos que Irán sea atacado desde esos territorios”, señaló Pezeshkian. En el mismo mensaje, el presidente iraní también ofreció disculpas a las naciones de la región por las ofensivas recientes, aunque pidió que no se conviertan en “instrumentos del imperialismo”.
Desde el inicio de la guerra, Irán ha lanzado misiles y drones contra objetivos vinculados con Estados Unidos y contra infraestructuras energéticas en varios países del Golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudí, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes Unidos. Teherán sostiene que los ataques estaban dirigidos exclusivamente contra bases militares estadounidenses y no contra los territorios de esos países.
No obstante, casi al mismo tiempo que se difundía el mensaje presidencial, medios iraníes vinculados a la Guardia Revolucionaria informaron sobre una nueva oleada de ataques con misiles y drones contra Baréin y Catar, lo que refleja la complejidad y volatilidad del conflicto.
La escalada bélica en la región mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el riesgo de que el enfrentamiento entre Irán, Estados Unidos e Israel se expanda a más países de Medio Oriente. Mientras tanto, las acciones militares y los movimientos diplomáticos continúan desarrollándose en medio de un escenario de alta tensión.
