

AGENCIA
Internacional.- El Ejército de Israel anunció este domingo el inicio de una ola de ataques directos “contra el corazón” de Irán, con bombardeos sobre la capital, Teherán, por primera vez desde el inicio, el sábado, de la operación militar conjunta con Estados Unidos.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que los ataques fueron dirigidos contra “objetivos del régimen terrorista iraní” bajo la coordinación de su Dirección de Inteligencia. De acuerdo con el Ejército israelí, esta ofensiva representa la culminación de los bombardeos ejecutados durante las últimas 24 horas, cuyo objetivo inicial fue establecer superioridad aérea y abrir paso hacia la capital iraní.
Las autoridades israelíes confirmaron además nuevos bombardeos en el oeste de Irán, incluido un ataque contra el aeropuerto de Tabriz, donde fueron destruidos dos cazas de combate en instalaciones utilizadas también como base militar. Según el Ejército, la operación buscó debilitar las capacidades de la Fuerza Aérea iraní y agravar los daños a los sistemas de defensa del país.
En respuesta, el Ejército de Irán anunció una nueva fase de ataques contra bases militares estadounidenses en la región del golfo Pérsico y en el Kurdistán iraquí, así como bombardeos contra varios objetivos en territorio israelí. Estas acciones provocaron la activación de alertas de seguridad en Israel y extendieron el conflicto a nuevos escenarios regionales.
El comandante en jefe del Ejército iraní, el general Amir Hatami, afirmó que los pilotos iraníes atacaron “bases del régimen criminal” y advirtió que las operaciones continuarán hasta obtener una “respuesta decisiva”. La Guardia Revolucionaria informó además del lanzamiento de cuatro misiles balísticos contra el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, sin que hasta el momento se haya confirmado si hubo daños.
En Israel, el Mando del Frente Interior activó la alerta general tras detectar múltiples misiles disparados desde Irán, con posibles impactos en el centro del país y el valle del Jordán. Uno de los ataques más graves se registró en la ciudad de Beit Shemesh, donde un misil impactó de lleno en un edificio residencial que colapsó por completo. El servicio de emergencias Magen David Adom confirmó al menos ocho personas muertas y 28 heridas, dos de ellas en estado grave, mientras equipos de rescate continuaban la búsqueda de víctimas entre los escombros.
La escalada también tuvo repercusiones en otros países. En Irak, el Mando de Operaciones Conjuntas informó de tres personas heridas en la gobernación de Basora tras el impacto de cohetes, así como el derribo de dos drones que intentaban atacar una base militar en Dhi Qar. En los Emiratos Árabes Unidos, autoridades confirmaron dos heridos en Dubái por restos de un dron interceptado.
Por primera vez desde el inicio del conflicto, Omán, país mediador entre Irán y Estados Unidos, confirmó ataques contra el puerto comercial de Duqm, donde un trabajador expatriado resultó herido. Posteriormente, el Centro de Seguridad Marítima omaní informó que el petrolero Skylight fue atacado frente a la costa de Musandam, obligando a evacuar a sus 20 tripulantes, varios de los cuales resultaron lesionados.
Ante la situación, la Embajada de Estados Unidos en Omán ordenó a su personal y a ciudadanos estadounidenses resguardarse en sus hogares fuera de la capital, Mascate. Asimismo, se reportaron fuertes explosiones en las capitales de Bahréin y Qatar, Manama y Doha, respectivamente, atribuidas a cohetes iraníes, sin que hasta el momento se haya informado de víctimas.
La intensificación de los ataques confirma una peligrosa ampliación del conflicto, que ya impacta de manera directa a múltiples países de la región y mantiene a la comunidad internacional en alerta ante el riesgo de una confrontación de mayor escala.
