De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA.- La Clínica de Medicina Familiar con Especialidades y Quirófano del ISSSTE en Córdoba enfrenta una ola de inconformidades por deficiencias en su operación, mantenimiento e infraestructura, a consecuencia de los años en que no se trabajó de manera correcta, lo que ha derivado en la suspensión de procedimientos quirúrgicos menores y en señalamientos sobre la gestión administrativa desde hace unos años.
Trabajadores y derechohabientes señalan que persisten fallas en el suministro de agua en los sanitarios, condición que consideran incompatible con la operación de una unidad médica que diariamente atiende a cientos de usuarios de la región centro de Veracruz.
Las denuncias se agudizaron luego de que una cirugía programada fuera pospuesta por las condiciones del área quirúrgica. De acuerdo con reportes internos, la temperatura en el quirófano habría superado los niveles recomendados para la realización de procedimientos médicos, lo que obligó a reprogramar la intervención.
A ello se suman filtraciones de agua, goteras y fallas recurrentes en la infraestructura hospitalaria, problemas que —según el personal— han sido reportados desde hace años sin que hasta ahora se haya dado una solución de fondo.
Los señalamientos se centran, también, en la gestión médica encabezada por el director Eulalio Enrique Torreblanca Zapata, quien de acuerdo con trabajadores lleva aproximadamente siete años al frente de la unidad. Durante su administración, afirman, las instalaciones que fueron consideradas nuevas han caído en un proceso de deterioro que las mantiene obsoletas. A Torreblanca le atribuyen la falta de especialistas, disminución de servicios médicos, escasez de material quirúrgico y deficiencias que han limitado la capacidad de atención del hospital, provocando que gran parte de la operación se concentre únicamente en consultas médicas.
Trabajadores señalan que la clínica carece de especialistas suficientes para atender la demanda de los derechohabientes, enfrenta constantes problemas con el aire acondicionado en áreas sensibles, registra carencias de insumos médicos y presenta limitaciones para procedimientos que anteriormente se efectuaban en la unidad.
En materia administrativa, trabajadores también señalan a Julio César Hernández Gutiérrez, quien permaneció cuatro años como responsable de esa área y que, según los testimonios recabados, tampoco atendió las necesidades de infraestructura y equipamiento. Refieren que dejó el cargo en enero pasado y posteriormente fue reubicado como administrador en Orizaba, donde réplica el modus operandi de abandono y corrupción.
INSOSTENIBLE EL SERVICIO
Aunque áreas como consulta de especialidades y urgencias siguen operando, empleados advierten que el deterioro acumulado impacta en la capacidad de respuesta del hospital y en las condiciones laborales del personal médico.
La clínica del ISSSTE en Córdoba es una de las principales unidades de atención para trabajadores federales y sus familias en la zona centro del estado, donde se realizan procedimientos ambulatorios de cirugía general, ginecología y traumatología, entre otros.
Ante este escenario, trabajadores y usuarios piden la intervención de autoridades delegacionales, así como de oficinas centrales, a fin de revisar el estado de las instalaciones, atender deficiencias acumuladas y garantizar condiciones dignas tanto para pacientes como para el personal médico. Asimismo, solicitan la intervención de las autoridades del Estado y la Federación para que gestionen ante las instancias correspondientes una revisión integral de la situación que enfrenta la clínica, al considerar que las deficiencias afectan directamente a miles de derechohabientes y sus familias que dependen de este servicio de salud.
