

De la redacción
El Buen Tono
Tokio, Japón.— La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, abrió la posibilidad de sostener una cumbre con el liderazgo iraní en un contexto de creciente tensión internacional, mientras se acerca el plazo fijado por Estados Unidos para posibles acciones contra infraestructura energética de Irán si no se reabre el estratégico estrecho de Estrecho de Ormuz.
Durante una sesión parlamentaria, la mandataria japonesa señaló que ya se realizan preparativos para entablar conversaciones con el liderazgo iraní “cuando sea apropiado”, en un intento por contener el impacto de la crisis en el suministro energético global.
Takaichi advirtió además que Japón se encuentra en estado de preparación ante “cualquier situación”, incluyendo la posibilidad de un conflicto prolongado en Medio Oriente y sus efectos en el mercado del petróleo. En ese sentido, aseguró que el país cuenta con reservas estratégicas de crudo para aproximadamente ocho meses y que se trabaja en la diversificación de suministros.
Japón, que importa cerca del 90% de su petróleo desde Medio Oriente, ha enfrentado presiones tras la tensión en el estrecho de Ormuz, donde la circulación marítima ha sido afectada por el aumento del conflicto y las medidas adoptadas por distintas potencias.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró amenazas contra Irán y advirtió sobre posibles acciones tras el vencimiento de su ultimátum, aunque posteriormente insinuó una posible extensión del plazo por 24 horas adicionales.
