AGENCIA
Ciudad de México.- Juan Domingo Beckmann Legorreta y Mauricio Garduño González Elizondo, empresarios recientemente identificados como asistentes a una reunión privada con Andrés Manuel López Beltrán, participaron en la creación de JDBL y Compañía, S.A. de C.V., sociedad constituida durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con documentos difundidos por El Universal, la empresa fue constituida el 17 de julio de 2020, con domicilio en la Ciudad de México y una duración de 99 años.
El acta constitutiva establece entre sus objetivos la realización de inversiones relacionadas con la administración, gestión, construcción e infraestructura portuaria, además del suministro de combustibles y lubricantes en zonas portuarias, actividad conocida en el sector marítimo como bunkering.
Beckmann Legorreta aparece como accionista mayoritario, con 99 mil 999 acciones, mientras que Garduño González Elizondo figura como socio minoritario, con una acción.
La sociedad también cuenta con cuatro apoderados legales: Vianney Ramos Rosales, Alexander Gijs Van Tienhoven, José Alfredo García López Gala y Victoria Isabel Cortés Iturralde.
La existencia de esta empresa cobra relevancia luego de que ambos empresarios fueran identificados como asistentes a una reunión privada realizada en un restaurante de la colonia Condesa, en la Ciudad de México, donde también estuvo presente Andrés Manuel López Beltrán, conocido como “Andy”.
El encuentro fue difundido previamente mediante videos dados a conocer por el columnista Héctor de Mauleón.
Dentro de su objeto social, JDBL y Compañía contempla facultades para participar en proyectos relacionados con infraestructura portuaria y el suministro de combustibles y lubricantes. Sin embargo, que estas actividades estén incluidas en el acta constitutiva no significa que la empresa cuente automáticamente con autorización para operar en el mercado de hidrocarburos.
Una revisión de registros oficiales, según lo publicado, no habría localizado hasta el momento permisos operativos de comercialización de hidrocarburos otorgados a JDBL y Compañía.
La importación, transporte, almacenamiento y comercialización de combustibles requieren autorizaciones específicas de las autoridades mexicanas, por lo que la compañía podría funcionar como un vehículo de inversión para participar en proyectos desarrollados por terceros.
La información aparece además en medio de investigaciones de autoridades mexicanas y estadounidenses sobre una presunta red dedicada al contrabando de combustibles conocido como huachicol fiscal, mediante el ingreso irregular de hidrocarburos al país a través de operaciones relacionadas con aduanas y puertos.
Otra empresa mencionada públicamente en este contexto es Portacelis Gas and Oil, vinculada a Jorge Amílcar Olán, la cual ha sido señalada en reportes periodísticos por presuntas irregularidades relacionadas con la importación de combustibles.
Hasta ahora, la información disponible sobre JDBL y Compañía no establece que la empresa haya cometido algún delito ni demuestra que sus socios estén involucrados en operaciones ilícitas.
El vínculo empresarial, la reunión con López Beltrán y las actividades contempladas en el objeto social adquieren relevancia por coincidir con un periodo en el que las autoridades investigan redes relacionadas con el contrabando de hidrocarburos y el denominado huachicol fiscal, aunque cualquier responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades competentes.
Bueno y ahora que “Andy” es el gran empresario vamos a preguntarnos: ¿Cuánto paga de impuestos? ¡Ese grupo huachicolero se llama “Los Intocables”!
