


Xalapa, Ver.– El diputado local Juan Tress Zilly exhibe su cinismo en el Congreso del Estado: presume estar del lado del pueblo, pero sus propias unidades de transporte público violan la tarifa oficial de 9 y 7 pesos, cobrando hasta 10 pesos o más, sin importarles el golpe al bolsillo de los ciudadanos.
Lo verdaderamente grave es que, con este doble discurso, Tress Zilly pasa por encima de la gobernadora Rocío Nahle García, quien ha sido firme en ordenar respeto a las tarifas vigentes. El legislador traiciona con los hechos lo que predica con palabras.
El argumento de la “modernización” de unidades resulta una burla. No es la primera vez que lo usa: hace unos años, con el mismo pretexto, una unidad “renovada” cobró 13 pesos, lo que provocó inconformidad ciudadana. Hoy pretende disfrazar el abuso con el mismo engaño.
Tress Zilly se coloca como ejemplo de la política hipócrita: mientras se presenta como defensor de la gente humilde, en la práctica lucrar con el transporte público es su verdadero negocio, imponiendo tarifas ilegales y abusivas a quienes menos tienen.

