Acusan que durante años sus pensiones fueron calculadas con base en UMAS y no en salarios mínimos, lo que ha provocado pagos insuficientes para cientos de extrabajadores del sector.
De la Redacción | El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Jubilados del sector azucarero advirtieron que podrían iniciar movilizaciones y acciones legales colectivas ante lo que consideran una injusticia en el cálculo de sus pensiones, situación que ha provocado que muchos de ellos reciban ingresos insuficientes después de décadas de trabajo.
El jubilado azucarero Silverio Tejeda Perea, quien participa desde hace 13 años en la defensa de este movimiento, señaló que numerosos pensionados continúan afectados por la aplicación de las Unidades de Medida y Actualización (UMAS) como base para el cálculo de sus prestaciones.
Indicó que esta situación ha generado una disminución en el poder adquisitivo de los jubilados, quienes cada año observan incrementos mínimos que no corresponden al aumento real del costo de vida.
“Hay compañeros que están cobrando menos de siete mil pesos mensuales y sienten que, en lugar de mejorar sus ingresos, cada vez reciben menos”, expresó.
Los inconformes también señalaron que en años anteriores contrataron asesoría jurídica para atender el problema, pero aseguran que los resultados no fueron los esperados y que muchos trabajadores realizaron gastos sin obtener una solución definitiva.
Ante ello, ahora buscan integrar una demanda colectiva con la documentación de cada afectado para exigir una revisión de los criterios utilizados en el cálculo de las pensiones.
Los jubilados sostienen que las autoridades han retrasado la atención de un problema que afecta directamente a personas de la tercera edad, muchas de las cuales dependen exclusivamente de esos recursos para cubrir sus necesidades básicas.
Por esta razón, anunciaron que analizan la posibilidad de realizar manifestaciones y otras acciones de presión para exigir una respuesta a una demanda que, aseguran, lleva años sin resolverse.
Para los extrabajadores del sector azucarero, el reclamo no es únicamente económico, sino una exigencia de justicia para quienes dedicaron gran parte de su vida laboral a una industria que durante décadas fue uno de los motores económicos de la región.
